por José Orlandini, Presidente de SONDA
Mucho se habla de la Inteligencia Artificial y de la eventual amenaza de pérdida de empleos que podría representar. La reciente encíclica del Papa León XIV reflexiona profundamente sobre ello.
Sin embargo, es importante reconocer los beneficios que la Inteligencia Artificial puede traer a las personas. Las enormes eficiencias que aporta en procesos y actividades que se benefician de su uso está produciendo mejoras de la calidad de vida relevantes. Las aplicaciones ya disponibles para la utilización de IA en el transporte de personas y bienes son una muestra de ello.
Es sabido que el costo de transporte y logística en América Latina representa sobre el 20% del costo de los alimentos. Pues bien, ya existe la capacidad en Inteligencia Artificial para reducirlo significativamente. El ruteo dinámico, por ejemplo, permite aminorar entre un 10 y un 20% los costos de logística. Sólo la reducción del consumo de combustible alcanza al orden del 14%. Ello implica que el potencial para reducir el costo de los alimentos se sitúa en el rango del 3% al 4%.
El transporte de pasajeros también se beneficia del uso de la IA. La combinación de predicción de demanda e información operacional en tiempo real para la optimización de frecuencias puede reducir los tiempos de espera de los servicios de transporte urbano en el rango del 10% a 30%. Y un uso más eficiente de los buses permite mejorar la frecuencia sin aumentar flota o transportar la misma cantidad de personas reduciendo kilómetros-bus que son improductivos.
Véase la aplicación Amap (o Gaode Map) lanzada hace unos años en China. Similar a Waze o Google Maps, incorpora, además una función de cuenta regresiva de semáforos, que estima en tiempo real cuánto resta para que cambie la luz en las intersecciones del recorrido. Con ello, y usando modelos de IA para proyectar cambios de rojo a verde o verde a rojo, además de patrones históricos, flujo vehicular en tiempo real, clima, y comportamiento de las intersecciones, es posible encontrar las rutas que minimizan los tiempos de viaje.
¡Y estas son aplicaciones relativamente simples! Lo mejor podría estar por llegar. En Estados Unidos ya es posible solicitar taxis que conducen al pasajero a su destino sin conductor. En ciudades como Miami es cada vez es más frecuente toparse con robots de reparto que en forma completamente autónoma se desplazan por las aceras para efectuar el delivery de pizzas o de otras clases de productos. Y sin ir tan lejos en el norte de nuestro país la mina Collahuasi utiliza camiones de 365 toneladas que operan sin dificultades en forma completamente autónoma.
Son las etapas iniciales de un futuro que ya se vislumbra en el camino: los sistemas de transporte que hoy conocemos podrían ser más temprano que tarde completamente autónomos, revolucionando la forma como actualmente se movilizan las personas y la carga en el mundo. Ni que decir de los avances que está impulsando a paso acelerado la IA para mejorar el tratamiento de enfermedades graves. Es cierto que. como todas las tecnologías, presenta riesgos y amenazas. Pero también que genera enormes beneficios para las personas y la sociedad.